HIMYM Recap (9.3): “Last Time in New York”

Un capitulo, una hora. O al menos, hasta este momento así ha ocurrido con How I Met Your Mother, pues el tercer episodio titulado “Last Time in New York” toma lugar a 52 horas de que la gran boda inicie.

Barney y Robin disfrutan sus últimos momentos de paz, antes de que llegue toda la familia; Marshall sigue con Daphne, viajando camino a Farhampton y cruzando por Winsconsin, tierra enemiga para los seguidores de los Vikingos de Minnesota; Lily continúa tomando, gracias a Linus que no permite que tenga las manos vacías de alcohol ni un momento; y Ted… bueno, sigue siendo Ted.

Mientras esperan a que sus familiares ancianos entren al hotel, Barney y Robin comienzan a hablar sobre lo que ocurre a los 60 años de matrimonio: la falta de sexo. Asustados y con solo 45 minutos – 9 pasos de señores de la tercera edad-, se proponen tener sexo antes de la boda, y evitar convertirse en esas parejas con mil años de casados que no vuelven a hacerlo nunca más.

A estas alturas, y con Marshall a media carretera con Daphne y Marvin, Lily y Daphne ya son amigas y conversan por teléfono, donde Lily se queja – en ese mood tan propio y rudo que tanto nos hace reir- del vestido elegante pero sexy que planeaba usar para la boda pero que fue destrozado por la gente de la tintorería; mientras Marshall pelea con un gran cuerno vikingo con los fanáticos de los Packers, equipo rival de los vikingos de Minnesota.

Lily, conversando con Ted en el bar, descubre su lista de cosas por hacer antes de mudarse a Chicago o, más bien, antes de escapar de Nueva York, misma que incluye cosas como despedirse del Empire State, graffitear una pared, invitarle una ronda de bebidas a todos en el bar y… beber un whisky de 600 años con Barney antes de la boda. Conversando al respecto y tras leer el propósito de ‘confesar lo que pasó el 26 de abril’, Ted confiesa que en realidad él y Marshall rompieron el vestido de Lily mientras tenían una de sus épicas peleas de espadas, que habían dejado de tener tras herir a Lily. Para pagar, ella obliga a Ted a vestirse con in ridículo y anticuado traje de baño rayado, y a Marshall – gracias a la ayuda de Daphne – a vestirse con el uniforme de los Packers de Winsconsin,  incluído el sombrero de queso.

Barney y Robin, traumados por la llegada de sus familiares ancianos  y con miedo a nunca volver a tener relaciones después de casarse, se esconden para evitar preguntas mientras buscan un lugar vacío para aprovechar y hacerlo una vez más; sin embargo, descubren que no son los únicos, pues James también huye para evitar dar explicaciones sobre su divorcio y contestar preguntas sobre su homosexualidad pero, como buen hermano y como parte de su primer regalo de bodas, termina sacrificándose por ellos  y lanzándose a una lluvia de preguntas por parte de sus familiares de cabecita blanca.

Aprovechando la distracción y escapando por caminos separados, Robin encuentra a Ted y a Lily en el bar y, por consiguiente, a la lista. En plena confusión por el apartado referente al 26 de abril, termina confesando que ella y Lily rompieron en realidad la botella de 600 años de Ted, que pensaba beber con Marshall y Barney antes de la boda, y la reemplazaron con alcohol en gel, salsa catsup, chocolate y whisky  barato.

Robin continúa huyendo, no sin antes burlarse del ridículo atuendo de Ted, y poco después junto con Barney encuentra un cuarto aparentemente vacío, pero al entrar se topan con dos de sus familiares ancianos a medio momento pasional. A pesar del trauma y la imborrable escena, ambos descubren que no necesariamente todo el sexo termina después de casarse y dejan de esconderse para afrontar las mil preguntas de la familia.

Después de escuchar la interminable lista de despedida, Ted acepta que ha estado evitando a Barney, y Lily lo motiva a ser honesto y poner primero su amistad a su miedo de enfrentarlo; termina convenciéndolo y cumpliendo a la vez el último capricho de su lista: recibir un último sermón de Lily. Finalmente, Ted toma un poco de valor y con su nueva botella de whisky, acude a buscar a Barney. Sin embargo, al llegar, éste lo recibe diciéndole que  lo vio con Robin en el carrusel (cuando la acompañó a Central Park a buscar su dije), sorprendiéndolo y terminando de manera repentina el capítulo.

Definitivamente, How I Met Your Mother no nos tiene acostumbrados a los finales repetinos, dramáticos y telenoveleros, por lo que infinidad de preguntas nos vienen a la mente tras ver este tercer episodio: ¿Los habrá visto Barney tomados de la mano bajo la lluvia? ¿O, en cambio, le agradecerá a Ted por haberla acompañado en ese momento? Después de la revelación y de ver a Barney y a Robin aún más felices que antes, seguimos con los dedos cruzados esperando que Ted no arruine la boda o que ‘la madre‘ aparezca antes, salve el día y consiga hacerlo cambiar de opinión.

Highlights del episodio:

  • Lily quejándose del vestido roto.
  • La reaparición de las peleas de espadas.
  • LIly y Robin saboteando la botella de Whisky.
  • La promesa de ver un oso portando el anillo en la boda.

Mejor frase:

“I never imagined a walker being used for anything other than walking.”

Throw a pie

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