The Walking Dead Recap (4.7): “Dead Weight”

La tranquilidad no podía durar mucho y pese al rastro de humanidad que nos dejó entrever el Gobernador en Live Bait, en éste séptimo capítulo regresa el personaje sádico que conocimos en la temporada pasada. 

Este séptimo capítulo parte justo donde terminó el último, con el Gobernador, Megan, Tara y Lisa encontrándose con Martínez, quien acepta que se unan a ellos con la condición de que él se mantenga a cargo. Los cuatro comienzan a integrarse al campamento y a su nueva vida, y la actitud paterna del Gobernador con Megan también continúa en aumento. Esto lo podemos descubrir al verlo jugando ajedrez con ella, y contándole un poco sobre su infancia, la relación con su padre e, inclusive, cuestionándose sobre si es bueno o no, cuando Megan le pregunta si estarán a salvo (los cuatro) porque son buenos, y el se aleja en silencio, pensando.

Todos comienzan a tomar el lugar y tareas que les corresponden: el Gobernador al lado de Martínez y los hermanos Dolgen, Lily planea montar una enfermería y Tara se une a quienes vigilan el campamento.

El Gobernador, Martínez y los Dolgen salen en busca de “provisiones” y comienzan a toparse con una extraña y sádica serie de rastros, comenzando por un cuerpo decapitado atado a un árbol con la leyenda de ‘Liar’, y seguido por más cuerpos, en la misma condición, con letreros de ‘Rapist’ y ‘Murder’. Estos rastros los llevan hasta una cabaña aparentemente abandonada, donde se topan con dos caminantes que los sorprenden y atacan al menor de los hermanos Dolgen; por suerte, actúan rápido y evitan que sea mordido.

De regreso al campamento, la situación continúa tranquila y Lily, Martínez, Tara, su amiga, Megan y el Gobernador, brindan con cervezas mientras hablan sobre su vida antes de llegar ahí. Lily y las demás admiten sentirse muy seguras ahí, en realidad, por primera vez tranquilas desde que comenzó todo.

Martínez y el Gobernador suben al techo de la RV y continúan bebiendo y platicando. Martínez le comenta que él no podría dormir tranquilo pensando que puede perder en cualquier momento a su nueva familia, y admite no estar seguro de poder mantener el campamento bajo control. Ante tal afirmación, el Gobernador pierde la cabeza y lo golpea con uno de los palos de golf, haciéndolo caer de la RV. Rápidamente, él también baja, y lo arrastra hasta la zanja llena de caminantes, donde lo suelta y a su merced. El Gobernador aparenta que nada ocurrió y más tarde, en la RV, tiene un pequeño ataque nervioso pero miente, diciéndole a Lily que acaba de tener una pesadilla.

Al día siguiente, los Dolgen encuentran los restos de Martínez en la zanja y asumen que él mismo cayó ahí debido a su borrachera. Pete, el menor de los hermanos, informa que tomará el mando temporalmente, hasta que las cosas se calmen y puedan elegir a alguien entre todos democráticamente. Después, el Gobernador y ambos hermanos salen a inspeccionar el área nuevamente, y se topan con un campamento de pocas personas pero muchos víveres. Pete sugiere que los incorporen al campamento, pero Mitch lo hace entrar en razón, al decirle que apenas se dan abasto como están y sugiere que les roben. Mitch no acepta la idea de quitarles sus provisiones y continúan con su camino; sin embargo, al regresar descubren que alguien más los atacó, mató y robó sus víveres.

El Gobernador nuevamente comienza a perder la calma, al caer en cuenta de lo poco seguros que están bajo el mando condescendiente de Pete, y les avisa a Lily, Megan, Tara y su nueva amiga que deben irse. Todos suben al auto y se alejan, pero se topan con un grupo de caminantes enterrados en fango que les bloquea el camino. Brian (a.k.a. El Gobernador) se baja del auto y se acerca a observarlos, desistiendo de su idea de huir.

De vuelta al campamento, visita el remolque de Pete y lo sorprende con un cuchillo, para después asfixiarlo. Acto seguido, acude con Mitch, con las manos llenas de sangre, y le dice que ha matado a su hermano. Le ofrece un cigarrillo pese a que Mitch admite haber dejado de fumar, y le informa que tomará el cargo del campamento y que hará todo por mantenerlo a salvo, por lo que lo invita a que lo respalde.

Poco después, Mitch y el Gobernador le avisan a la gente del campamento sobre los nuevos arreglos y le sugiere a Lily buscar un nuevo lugar, uno mejor y más seguro… sólo que tendrán que luchar por él. Lily se niega a partir, pero a la mañana siguiente, Megan es atacada por un caminante, suceso que refuerza la propuesta del Gobernador de irse. Suben en sus camionetas, comienzan a manejar y sí… llegan a la prisión.

Highlights del episodio: 

  • El Gobernador cuestionándose sobre qué lado tomar, ¿ser bueno?¿volver a su antigua personalidad?

  • Los caminantes del fango.
  • Pete, convertido en caminante y atrapado por siempre en el fondo del lago.

Peores momentos: 

  • El Gobernador matando a Pete y a Martínez.
  • La plática del Gobernador con Mitch tras matar a su hermano.
  • El incidente de Megan con el caminante.

Mejores frases:

  • Alice: You’re always this full of shit?

Interrogantes: 

  • ¿Convencerá el Gobernador a todo el campamento de atacar a la gente de la prisión?
  • ¿Le disparará a Michonne y satisfará sus ansias de vengarse?
  • ¿Quién morirá y quién vivirá tras el asalto a la prisión?
  • ¿Será otro el responsable de decapitar y colocar los letreros en los cuerpos?

El próximo episodio es ya el Mid-Season finale, esperemos varias de nuestras dudas sean aclaradas antes de que el periodo de sequía de caminantes en la televisión llegue.

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