Orange is the New Black: Riot forever

The animals, the animals trapped, trapped, trapped… El día más esperado del año ha llegado y el tío Netflix nos lleva de vuelta a Litchfield para descubrir en qué nuevos problemas se han metido nuestras reclusas favoritas.

ADVERTENCIA: Esta nota contiene spoilers y si no has visto la quinta temporada, es momento de que dejes de leer, por tu propio bien. Don’t say I didn’t, say I didn’t warn you.

Abrimos esta temporada justo en el momento extra tenso en el que se quedó la pasada: después de un mini riot, Daya está apuntando a Humps con una pistola. Las reclusas la presionan para que lo mate, él le pide misericordia en español (el cual ella no entiende), Daya cae en la desesperación del momento y le dispara al CO en la pierna….. Y ya, ahí muere el momento de tensión que se había gestado en los últimos dos episodios de la temporada anterior. Los siguientes minutos son una mezcla de gritos, desesperación, confusión y comedia física que rompe con todo el mood dramático que teníamos. Me siento mal por los que binge-watchearon la 4ta y 5ta juntas.

A lo largo de los primeros 5 episodios, el mini riot va creciendo cada vez más, las reclusas obtienen un poder al que no estaban acostumbradas y nosotros podemos ver cómo lidia con eso cada grupo. Algunas aprovechan para andar libremente sin ropa, otras roban comida, otras se drogan y otras buscan la manera de vengarse de los COs. Las únicas que se comportan un poco más racionalmente son las negras quienes, lideradas por Taystee, hacen todo lo que está en sus manos para hacerle justicia a Poussey.

Una vez que pasas ese pequeño bache, los capítulos se ponen más interesantes y la trama más compleja. El hecho de que toda la temporada transcurra en un lapso de 3 días, le agrega dramatismo a la historia, pero el dinamismo se pierde un poco y de repente ya no sabes ni en qué día vives ni cuántas horas han trascurrido.

A pesar de que tiene bastantes momentos de comedia, como el show de talentos de los COs, el pitch para elegir la mejor forma de homenaje para Poussey, el episodio que es como una película de terror; en los últimos episodios la intensidad aumenta significativamente y vuelve a darte ese feeling de no poder despegarte de la pantalla.

En cuanto a las storylines, hay tantas cosas sucediendo y cada reclusa tiene que lidiar con sus propios issues que de repente se siente como si fuera demasiado. Al principio de la temporada, la que tiene todo el poder (por tener el arma) es Daya, pero poco a poco se va disipando y al final ni siquiera sabemos de ella. Se le da mucho peso a latinas como Ouija, Z y Pidge, a quienes realmente no conocemos y por lo tanto es difícil generar empatía hacia ellas. Otras que obtienen mucho protagonismo son LeAnne y Angie, quienes durante los 13 episodios van cruzando de un lado a otro el límite entre el amor y el odio del público.

Mientras que las favoritas de todos (Red, Nicky, Alex, Suzanne) se mantienen en historias muy planas, las que definitivamente se llevan la temporada son Taystee y Frieda, de quien por fin conocemos un poco de su background. Caso contrario al de Pennsatucky, Morello y Sophia, quienes tienen storylines irrelevantes y sin sentido, especialmente la de Sophia quien termina de vuelta en max por razones que aún no entendemos.

Al final el riot termina siendo perjudicial para las reclusas, como era de esperarse, y son separadas en dos grupos y trasladadas a otras cárceles. La serie vuelve a utilizar el recurso del major cliffhanger dramático para dejar a la gente con la incógnita de qué sucederá la próxima temporada, solo esperemos que la resolución que le den no sea tan mala como en esta ocasión.

Definitivamente no ha sido la mejor temporada (tampoco la peor), pero sí tiene muchas cosas que podrían haberse manejado de forma distinta y probablemente hubieran funcionado mejor. Veremos cómo construyen la sexta temporada ahora que las reclusas están en diferentes lugares y cuáles serán las consecuencias para las que quedaron en la piscina.

Aún con todos sus defectos, Orange sigue siendo una de nuestras series favoritas de Netflix y que vale la pena sentarse a binge-watchear una y otra y otra vez ❤

Lo bueno:

  • Frieda siendo la heroína que Litchfield necesita.
  • Suzanne y su pureza
  • La amistad de Flaritza creció aún mas y nosotros lo amamos
  • Nunca pensamos que nos alegraría ver a Fig de regreso pero fue bueno recordar aquellos sencillos tiempos de la primer temporada
  • La escena en la que Piscatella las está torturando fue lo que valió toda la temporada
  • Todo el desmadre logra una inclusión real entre las reclusas, y eso es lo que importa realmente

Lo malo:

  • La storyline de Tucky y el CO, seguimos sin encontrarle sentido o finalidad
  • La storyline de Sophia. Entendemos que Laverne tiene otros compromisos pero darle un arco de 2-3 capítulos creo que fue decepcionante
  • Toda esta “comedia física” que utilizaron a lo largo de toda la temporada, no es algo a lo que nos tengan acostumbrados y creo que fue innecesario y hasta un poco forzado

Lo mejor:

  • Piper y Alex están comprometidas ❤ ❤ ❤ ❤

Hasta el próximo año, bebés.

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