Twin Peaks: The Return

por Santiago Mejía

Después de 27 años de haber concluido la segunda parte de Twin Peaks con una frustrante pregunta (How’s Annie?), David Lynch y Mark Frost terminaron la nueva versión de la serie con otra pregunta aún más enigmática y tenebrosa (What year is it?)

Muchos esperaban que éste fuera un regreso a la mecánica de los primeros episodios con su amor por el café, los pays de cereza y la resolución de misterios. Pero más que eso, terminó siendo el regreso de la visión de David Lynch en su máxima expresión.

Los 18 episodios de Twin Peaks: The Return fueron escritos y dirigidos en su totalidad por David Lynch con ayuda de Mark Frost.

La línea argumental principal sigue los intentos del Dale Cooper “bueno” por regresar a la realidad y asesinar a su doble maligno Mr. C que está poseído por Bob, la fuerza demoniaca que atormentaba a la familia de los Palmer y al pueblo de Twin Peaks.

A la par surgen varias historias paralelas que incluyen a parte del elenco original y algunos rostros nuevos. Sin embargo, los distintos arcos narrativos están organizados de una forma caótica que a momentos se siente lineal pero que en general juega con la percepción del tiempo y la realidad provocando que el espectador se pregunte constantemente: is it future or is it past?

Con este estilo narrativo fragmentado casi tan imposible de descifrar como el de Inland Empire, David Lynch volvió a romper las reglas de la forma en que se debe ver y hacer la televisión, retando a las generaciones futuras a jugar aún más con los medios que ofrece el formato televisivo pero sobre todo obligando a las revistas de cine/televisión a realizar análisis más profundos de los que estaban acostumbrados.

Sin embargo, más allá de sus logros narrativos y estéticos, el verdadero triunfo del regreso de Twin Peaks se encuentra en la fidelidad que tuvieron Lynch y Frost con el concepto inicial que desencadenó todos los acontecimientos de la serie: el sufrimiento de Laura Palmer.

En una entrevista con Esquire, Mark Frost al ser cuestionado sobre la naturaleza del espíritu maligno Bob, comentó que más allá de sus orígenes y funciones el personaje también podía servir como una metáfora para exponer años de abuso sexual doméstico en la familia de los Palmer.

Esa metáfora fue ampliada en la película-precuela Fire Walk With Me, donde Lynch utilizó sus imágenes más inquietantes para acentuar el horror del abuso sexual, dejando espacio al final para una secuencia onírica que si bien es difícil de explicar parecía brindar un poco de paz al espíritu de Laura tras sufrir su trágica y violenta muerte.

The Return, dentro de su simbología esotérica y surrealismo, a final de cuentas convirtió al trauma de Laura en el corazón de la serie. Si bien los últimos capítulos parecían indicar que Cooper no solamente estaba de regreso en su forma más bondadosa sino que además lograría salvar a Laura, corrigiendo así también los estragos que había causado su doppelganger maligno como la violación de Diane y aparentemente de Audrey, el final brindó a los espectadores una cruel lección sobre la importancia de respetar el pasado y aprender a vivir con él.

Al “viajar en el tiempo” para evitar el asesinato de Laura, Cooper altera el curso de la historia terminando en un mundo en el que aparentemente a nadie le suena el nombre Dale Cooper ni el de Laura Palmer, ni si quiera a la misma Laura que en esta nueva versión de la historia lleva por nombre Carrie Page.

Evidentemente los planes de Cooper no están saliendo como él esperaba, lo que se confirma cuando después de que pregunta “what year is it?” Laura /Carrie Page grita de la misma forma que cuando fue asesinada por Leland, fundiendo todo a negro en esta ocasión.

El grito es repetido varias veces en los últimos episodios, como una forma de recordatorio tal vez, de que los actos crueles y perversos son imposibles de borrar. Perseguirán a sus víctimas por distintas dimensiones, tiempos y la historia podría cambiar de forma, pero el horror de la tragedia seguirá presente.

Con su forma caótica de entender el tiempo y la realidad Twin Peaks: The Return resultó ser al final una cruel alegoría sobre la importancia de respetar el paso del tiempo y sus implicaciones. De esta manera, Lynch enseña a sus espectadores que es fundamental permitir que las cosas cambien, se alteren o incluso mueran, pues de aferrarse a la necesidad de mantener un momento bello para siempre, podríamos quedarnos con una versión grotesca de aquello que alguna vez amamos (pienso en por ejemplo la escena en la que Audrey recrea su icónico baile, que tal vez está lejos de ser grotesco pero tiene algo de tétrico).

La despedida de  Margaret (The Log Lady) fue un momento emotivo y poderoso pues al aceptar su mortalidad (tanto en la vida real como en la ficción) con la frase “la muerte no es un final sino una transición”, hacía enfásis en la necesidad de “dejar ir” para poder avanzar.

El miedo de Audrey a poder avanzar la mantiene atrapada en situaciones frustrantes y la arrogancia de Cooper al creer que podría borrar el dolor de un evento cruel, lo transportó a una especie de purgatorio. Ambos trataron de desafiar las imposiciones del paso del tiempo.

Muchas series en la actualidad tratan de analizar la delgada línea que separa lo bueno de lo malo, pero ninguna lo ha hecho de una forma tan poética y mítica como Twin Peaks.

Estas son solo algunas de las lecturas que se pueden hacer de las 18 horas que conforman la tercera temporada de Twin Peaks. Cada uno de los segmentos ofrece una visión abrumadora, graciosa, perturbadora o incluso tierna sobre la condición humana moderna, ya dependerá de cada quien qué es lo que quiere rescatar de esta serie.

Es por eso que considero que Twin Peaks: The Return es una obra de arte, no por que tenga una ejecución excelsa de acuerdo a los estándares de calidad del arte audiovisual, sino por la gran cantidad de interpretaciones que despierta y preguntas que hace.

 

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3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Pingback: Crítica: It
  2. Hola! Gran reseña y he de decir que estoy totalmente de acuerdo y para mí esta temporada ha sido una forma de continuar y también cerrar esta maravillosa historia de Twin Peaks.
    Saludos!

    1. Cereal Killers dice:

      ¡Muchas gracias por tus comentarios!
      Estamos de acuerdo en que fue un gran cierre para esta serie. Esperamos ver más de David Lynch pronto.

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